La grandiosidad, belleza, contrastes y tranquilidad de este lugar hace que sea uno de los rincones salmantinos más interesantes e inolvidables.
Desde esta plazuela se puede contemplar, quizás, el mejor conjunto arquitectónico de Salamanca: Ábside de la Catedral Vieja, Torre del Gallo, fachada sur del crucero de la Nueva y cúpula y torre de la misma.
A todo ello contribuye, como en tantos otros lugares, el colorido y grata visión de la piedra de Villamayor, con la que están hechos los edificios y tallada la decoración.
VIVIR EN SALAMANCA
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