CATEDRAL NUEVA
El auge de Salamanca a comienzos del s. XVI por la actividad universitaria, hizo que la Catedral se quedase pequeña, por lo que se pidió ayuda a los Reyes Católicos para construir otra. Se comenzó la construcción en 1512 sobre un proyecto de Gil de Ontañon, terminándose en 1733, siendo una de las últimas manifestaciones del gótico español.
Su interior sorprende por su magnitud, la esbeltez de sus columnas, que sostienen su bóveda gótica, armónica perspectiva de los espacios, luminosidad y equilibrio entre las diferentes influencias que hay en ella. Asimismo por la decoración de las cornisas que dan la vuelta a la Catedral por dentro.
Exteriormente causa una gran impresión cuando se contempla desde la Plaza de Anaya por su fastuosa decoración gótica y exaltado dinamismo y aprovechando las magnificas condiciones de la piedra de Villamayor.
La decoración de las capillas es escasa, excepto en la Capilla Dorada, el trascoro barroco, la cúpula barroca, los órganos del s. XVI y XVII y el Cristo de las Batallas, románico, llamado del Cid Campeador.
